Los cienciólogos han mostrado dedicación en las últimas cinco décadas trabajando para defender y conservar los derechos humanos y la libertad de culto, no sólo para preservar los suyos, sino para garantizar los derechos y libertades de cada ciudadano.
Eso es especialmente relevante cuando se considera a Europa, donde una gran cantidad de culturas e identidades étnicas se entremezclan en estrecha proximidad, y donde la vitalidad de cada uno de esos grupos puede nutrirse mejor con los principios expuestos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Por esas razones y muchas otras, en 1990 la Iglesia de Cienciología Internacional se dio cuenta de la necesidad de una oficina de derechos humanos en Bruselas, sede del Parlamento de la Unión Europea. La oficina posteriormente obtuvo la categoría de organización no gubernamental ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.
En septiembre de 2003, la Iglesia una vez más incrementó drásticamente su responsabilidad hacia los derechos humanos en Europa inaugurando un nuevo edificio de oficinas de mayor tamaño en Rue de la Loi 91, en el barrio europeo de Bruselas. La Oficina Europea de Asuntos Públicos y Derechos Humanos de la Iglesia de Cienciología Internacional alberga la primera exhibición permanente en Europa sobre la religión de Cienciología y la vida de su fundador, L. Ronald Hubbard. Al no ser simplemente un "ensayo", esta exhibición es interactiva, con tres pisos y 750 exhibiciones que ilustran la práctica de Cienciología y los excepcionales resultados logrados por organizaciones de mejoramiento social que usan los descubrimientos del Sr. Hubbard, así como más de 320 reconocimientos oficiales y personales de la Iglesia y el fundador por obras humanitarias.
En su discurso durante la inauguración de estas instalaciones, el Sr. Janssen van Raay, antiguo presidente del Comité Legislativo del Parlamento Europeo, rindió tributo a las contribuciones hechas por la Iglesia y sus miembros en cuanto a fomentar los derechos humanos en toda Europa. "Los cienciólogos son gente que ama la paz", dijo a los asistentes. "Pero luchan por lo que creen. Y gracias a su tenacidad, sus victorias han significado que la población de Europa el día de hoy disfruta de más libertades".
Para conmemorar la apertura de su nueva sede, la Iglesia publicó la Proclamación sobre Religión, Derechos Humanos y Sociedad, que detalla cada faceta de los derechos humanos que los cienciólogos han buscado apoyar y mejorar. Está disponible en el sitio de web de la Oficina Europea de Derechos Humanos (www.scientology-europe.org).
La sede de derechos humanos de la Iglesia en Bruselas se ha convertido rápidamente en un importante recurso y foco para quienes buscan ayudar a su comunidad. El edificio proporciona respuestas viables a los problemas a los que se enfrentan quienes están activos en el campo de la religión, los derechos humanos y el mejoramiento de la sociedad. Regularmente lo usan organización de derechos humanos y actividades sociales para conferencias y eventos, y está diseñado para facilitar iniciativas enfocadas al mejoramiento de la sociedad en todo el continente. Es la encarnación viva de los principios de transparencia y democracia, tolerancia y libertad; y como tal, está abierto para todos.
En la actualidad, nos encontramos en un momento decisivo de la historia. Si trabajamos bien y con diligencia para asegurarnos de que los derechos humanos se hagan realidad para cada hombre, mujer y niño en la faz de la Tierra, de hecho podemos lograr una civilización verdadera y estable para toda la humanidad, donde el crimen, la discriminación y la guerra simplemente no existen.
Esas son nuestras metas; tenemos la certeza de que también son suyas. Le agradecemos su ayuda, y le ofrecemos la nuestra para hacer realidad esta causa.